La empatía es un sentimiento que hay que tener presente. Estoy seguro de que si la gente tuviese un poco de empatía, de ponerse en el lugar de los demás en ciertas ocasiones, las cosas marcharían mejor. Lo malo es que o somos unos egoistas o si hacemos así nos llaman estúpidos. “Nadie mira por tí, ¿por qué tienes que mirar tú por alguien?”. Esta es la respuesta que muchas veces encontramos, bien de nosotros mismos, bien de otras personas.
Pero yo quería hablar de mí mismo. Siempre he pensado esto, que si se practicase más la empatía, las cosas mejorarían notablemente. Yo hace mucho tiempo que empecé a ser así, y debo decir que en ocasiones acabas, perdonadme la expresión, hasta la polla. Sí, porque aunque las primeras veces cueste, esperas que la gente se dé cuenta de lo que haces, de que has dejado a un lado tu beneficio propio y has pensado en el suyo, que te lo agradezcan, si no es con un gracias, que sea de otra forma, como por ejemplo poniéndose en tu lugar cuando vayan a hacer o decir algo.
Pero te das cuenta de que no es así, de que se van a seguir quejando y van a seguir mirando su ombligo. Ya me ha pasado más de una vez que he pensado en una persona, he actuado de forma diferente a como iba a actuar (a mejor, o lo que yo entendía como mejor, claro está) y la he fastidiado más si cabe que si lo hubiese hecho de la otra forma.
Tal vez el problema es que espero que los demás tengan también empatía hacia mí, cosa que no tienen. Y puede que pensando de esta forma, esperando una empatía hacia mí (ya que yo la he tenido hacia ellos) sea un egoista con otra forma de egoismo. Yo pienso en los demás esperando que ellos piensen en mí. ¿Es esto egoismo?
Al fin y al cabo, estaría bastante bien que la gente piense en los demás, que levante la vista de su ombligo y vea que hay otra gente con otras formas de pensar, sin olvidar que ellos también existen.
